De miradas

Así como tenemos que estar atentos al fluir con la respiración Ujjayi, Ashtanga Vinyasa Yoga también tiene indicaciones para que la mirada acompañe los movimientos y ayude a fijar la concentración. Esta “herramienta” se llama drishti.

Drishti es el punto en el que descansa la mirada en la realización de las posturas y, aunque aplica sobre lo físico, va dirigido a la mirada interna. Su correcta aplicación permite que no nos distraigamos con los factores externos y concentremos la atención hacia adentro. Cada asana tiene su correspondiente drishti. En Ashtanga Vinyasa Yogapodemos encontrar nueve drishtis:

Nasagrai Drishti (Punta de la nariz)

Broomadhya Drishti (Entrecejo)

Nabi Chakra (Ombligo)

Hastagrai Drishti (Mano)

Padhayoragrai Drishti (Dedo gordo de los pies)

Parsva Drishti (Hacia la derecha, por encima del hombro)

Parsva Drishti (Hacia la izquierda, por encima del hombro)

Angustha Ma Dyai (Pulgares)

Urdhva Drishti (Hacia arriba)

Drishti colabora con el quinto y sexto paso de Ashtanga Vinyasa Yoga, Pratyahara (introspección) y Dharana (concentración).

A menudo, escuchamos decir que “los ojos son la ventana del alma”… Y literalmente lo son. Para el que sabe interpretar, la mirada dice absolutamente todo de nosotros. Nuestros ojos no paran de moverse, al hablar, al pensar. Esto es estudiado por la neurofisiología. Dependiendo al lugar en el que miremos, estaremos activando diferentes partes de nuestro cerebro.

Paso a citar un párrafo de un artículo escrito para Lea Noticias:

El grado de dilatación de las pupilas está regulado por el sistema nervioso parasimpático y mediado por el hipotálamo, una estructura del cerebro que está implicada, entre otras funciones, en el control de la expresión fisiológica de las emociones.

El hipotálamo a su vez está bajo control del lóbulo prefrontal, la parte del cerebro más evolucionada, que está implicada en la toma de decisiones. Es precisamente en esta zona del cerebro donde se determina el grado de deseabilidad que tienen para nosotros las cosas, que ganan o pierden valor en función de nuestras experiencias pasadas, gustos, carencias, apetencias. Según esto, las pupilas nos delatan porque a través de ellas hay una “fuga de información” de lo que estamos tramando mientras tomamos una decisión.”

(Artículo completo aquí http://www.leanoticias.com/2014/01/21/los-ojos-son-la-ventana-del-alma-y-del-deseo-tambien/)

Y con este conocimiento, todo cambia. Comprendemos el por qué de mantener la mirada fija en un punto (Drishti) en la práctica de Ashtanga Vinyasa Yoga. Es la manera de decirle a nuestro cerebro “quédate quieto y concéntrate”.

No sé ustedes, pero con el correr de los días, semanas, meses de estudio, cada vez me asombro más de lo que el Ser Humano es capaz de hacer. Cuántas cosas suceden en nosotros que no percibimos. Es casi mágico.

Me es imposible hacer “ojos ciegos” a lo que me rodea, a lo que me sucede y a lo que siento.

¿Saben lo que hace a un buen fotógrafo ser bueno?… Educar su mirada para observar en lo ordinario, lo extraordinario. Aquello que provoca reacciones. Sensaciones plasmadas en una imagen, que pasarán a través de nuestras retinas y llegarán a nuestros cerebros desencadenando respuestas fisiológicas. Reacciones que se producen en el organismo ante los estímulos visuales. Todo se resume a sentir.

Podríamos hablar de las miradas por largo tiempo. ¿Por qué creemos que un sinónimo de “honestidad” es mirar a los ojos del otro al hablar? En el amor, la conexión más profunda se produce cuando nos vemos reflejados en los ojos de nuestras parejas, de nuestros compañeros de vida. Y ni que hablar cuando esa conexión nace al hacer el amor. Es como crear un universo paralelo en donde no hay tiempo ni espacio. Donde la existencia de ambos se detiene en ese intercambio invisible de energías.

Me gusta mirar lo bello que la vida ofrece, así sea un paisaje, una persona o una situación. ¿Por qué habríamos de negarnos semejante placer? Sean observadores de todo y de todos. La magia está por todos lados, sólo hay que entrenar el ojo.

“Mira fijamente. Es la forma de educar el ojo, y más. Mira fijamente, curiosea. Escucha, espía. Muere sabiendo algo. No estarás aquí para siempre.” Walker Evans.

Virabhadrasana A, también conocida como la postura de “El Guerrero”. Estira cuello, vientre e ingles. Fortalece los hombros, brazos, músculos de la espalda, gemelos, rodillas y tobillos. El drishti de esta postura es Angustha Ma Dyai, hacia los pulgares. Ph: Carito Belmonte – https://www.facebook.com/phcaritobelmonte
Virabhadrasana A, también conocida como la postura de “El Guerrero”. Estira cuello, vientre e ingles. Fortalece los hombros, brazos, músculos de la espalda, gemelos, rodillas y tobillos. El drishti de esta postura es Angustha Ma Dyai, hacia los pulgares.
Ph: Carito Belmonte – https://www.facebook.com/phcaritobelmonte

Importante: Todas las asanas deben aprenderse con la guía de un Instructor calificado.

Nota: Originalmente posteado el 07/07/2014

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