Todo llega

¿Cuántas veces escuchamos de boca de alguien: – tené paciencia, todo llega? ¿Cuántas veces lo hemos dicho nosotros mismos a otros? Pero, ¿comprendemos realmente qué significa?

En el mismo instante en que nos focalizamos en trabajar en nosotros, se activa el mecanismo del “todo llega”. Irónicamente, en ese momento en el que dejamos de esperar que las cosas lleguen. Sri Pattahbi Jois, el Maestro responsable de traer el Ashtanga a occidente, solía decir: – practica y todo llegará. Indicaba que lo más importante era concentrarse en el momento presente, sin esperar resultados. Los frutos caen por la propia madurez del proceso. Nota aparte: Aquí les dejo un videíto muy simpático, realizado por Sri Pattahbi Jois http://www.youtube.com/watch?v=uQGRq00xqbI

Quién iba a decir que concentrarse en el ahora iba a ser tan difícil. Pero quién iba a decir, también, que finalmente ese “todo llega” tomaría real sentido.

En mi opinión, una vez que te focalizás en vos mismo, no desde un punto egoísta, sino todo lo contrario, desde las ganas de expandir tu humanidad, de compartir conocimientos, de trabajar sobre todo el ser interior, se sucede una alineación energética que va corrigiendo el curso de la vida, dirigiéndola hacia ese fin para el cual nacimos. Porque yo creo que cada uno de nosotros vino a este tiempo, este plano, este mundo, a cumplir un propósito.

Tenemos la vida tan llena de smog emocional que no podemos ver más allá, no logramos captar las señales que el Universo manda. Este fin de semana, una de mis Maestras y amigas más queridas, me regaló Sincrodestino, de Deepak Chopra, que habla de las “coincidencias” de la vida como claras señales que nos muestran el camino para alcanzar ese propósito del que hablaba con anterioridad.

Detrás de lo que es “meant to be” debe haber un trabajo de concientización y esfuerzo personal. Es un punto difícil de aplicar el no esperar que algo suceda, quitar el velo de la ansiedad propia del Ser Humano, vivir en el ahora plantando la semilla del autoconocimiento, para poder cosechar los frutos de la realización personal desde un punto de crecimiento mental y espiritual, que atrae múltiples situaciones, personas y cosas que nos gratifican.

Creo que vale la alegría el esfuerzo de intentarlo.

 La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces  – Frase atribuida a Jean Jacques Rousseau, aunque también se dice que es un proverbio persa.

Fluir con el camino, ser parte activa de él. Permitirnos recibir las bendiciones que merecemos.

Importante: Todas las asanas deben aprenderse con la guía de un Instructor calificado.

Nota: Originalmente posteado el 14/10/2014

 

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